
El prolífico Brandon Sanderson publica El metal perdido, por ahora en tapa dura. Aquello que quieran la edición de bolsillo tendrán que esperar a que Penguin Bolsillo se pronuncie.
El metal perdido amplía el universo Cosmere y es la séptima parte de la saga de fantasía épica Mistborn o Nacidos de la bruma, de la que podéis leer NUESTRA CRÍTICA SIN SPOILERS AQUÍ de la primera trilogía.
Nº de páginas: 640
Sinopsis oficial de El Metal Perdido:
Waxillium Ladrian, vigilante de la ley convertido en senador de la gran ciudad, lleva años intentando dar caza a la sombría organización llamada el Grupo –entre cuyos líderes se cuentan su difunto tío y su hermana—, que ha empezado a secuestrar a personas con el poder de la alomancia en su linaje. Cuando la detective Marasi Colms y su compañero Wayne encuentran un almacén ilegal de armas para la Ciudad Exterior de Bilming, se abre ante ellos una nueva pista. El conflicto entre Elendel y las ciudades exteriores favorece al Grupo, que ya extiende sus tentáculos hasta el Senado de Elendel –cuya corrupción pretenden destapar Wax y Steris. La ciudad de Bilming está más implicada de lo que creían.
Después de que Wax descubra un nuevo tipo de explosivo capaz de desatar una destrucción sin precedentes y comprenda que el Grupo ya debe de tenerlo, un kandra inmortal al servicio del dios de Scadrial, Armonía, le revela que Bilming ha caído bajo la influencia de otro dios: Trell, venerado por el Grupo. Pero Trell no es el único factor que interviene procedente del amplio Cosmere, puesto que a Marasi la reclutan unas personas de fuera del planeta dotadas de extrañas capacidades, que afirman que su objetivo es proteger Scadrial… a toda costa.
Wax deberá decidir si deja a un lado las dificultades de su relación con Dios y se convierte de nuevo en la espada que Armonía lo ha estado preparando para ser. Si nadie da el paso y actúa como el héroe que Scadrial necesita, el planeta y sus millones de habitantes sufrirán una repentina y calamitosa ruina.